Trastorno Obsesivo Compulsivo

Una obsesión es un pensamiento intrusivo que no se puede detener, mientras que una compulsión es un comportamiento estandarizado y recurrente que no tiene un objetivo claro y la mayoría de las veces contra nuestra voluntad. Se convierte en un trastorno cuando los síntomas interfieren en las relaciones familiares, el funcionamiento ocupacional y la vida social de la persona.

 

El TOC está representado por una combinación de síntomas que incluyen pensamientos intrusivos, comportamiento ritualístico, obsesión por los gérmenes, rumiar preocupaciones y compulsiones como lavarse las manos sin parar.

 

A veces la obsesión puede aparecer como parte de un rasgo de personalidad. Esto puede ser en forma de perfeccionismo, excesiva devoción al trabajo, rigidez o terquedad. Cuando esto sucede, consideramos un Trastorno de Personalidad Obsesivo-Compulsiva.

 

Sin tratamiento, estos síntomas pueden volverse crónicos y generalizados; afortunadamente existen diferentes opciones de tratamiento que pueden mejorar el pronóstico.