Trastornos Neurocognitivos

Anteriormente conocidos como "Demencias", estos trastornos se relacionan principalmente con la pérdida de memoria, pero es importante aclarar que hay algunas dificultades de memoria que aparecen con el envejecimiento que no son necesariamente un trastorno cognitivo en sí mismo.

 

Los principales síntomas incluyen la pérdida de memoria asociada a problemas realizando tareas complejas, incapacidad para reconocer a los miembros de la familia u objetos familiares, dificultad de comprender el contexto de las situaciones de la vida cotidiana, desorientación, repetición de conversaciones o frases sin conciencia, comportamientos erráticos o incluso impulsivos y agresivos.

 

En el diagnóstico y tratamiento de estas condiciones es importante diferenciar los Trastornos Cognitivos Primarios de las condiciones médicas agudas y crónicas, así como los efectos secundarios de los medicamentos psiquiátricos y no psiquiátricos que presentan síntomas cognitivos. En la mayoría de estos casos podemos ofrecer intervenciones que pueden proporcionar una recuperación completa de los síntomas.

 

En esta línea, queremos establecer un diagnóstico temprano de lo que conocemos como Trastorno Cognitivo Menor (TMC), que implica un mayor nivel de deterioro en comparación con la pérdida de memoria normal por el envejecimiento. Este desorden tiene una importante posibilidad de transición a un completa hacia el Desorden Neurocognitivo. Por eso es importante la detección temprana para poder trabajar en intervenciones tempranas.

 

Algunos tipos de trastornos neurocognitivos incluyen la enfermedad de Alzheimer, Demencia Vascular, Demencia Fronto-temporal y la Demencia de Cuerpos de Lewy.

 

En el tratamiento de estas condiciones, es importante coordinar la atención con el médico de atención primaria, el neurólogo, el psicólogo y la familia, ya que estos trastornos tienden a tener muchos síntomas que afectan a muchos aspectos de la salud física y la vida diaria del paciente.